Gobernanza

GOBERNANZA Y POLÍTICA UNIVERSITARIAS: autonomía, rendición de cuentas y adaptación al cambio

 

Mucho se ha escrito y comentado en los últimos años sobre la gobernanza dentro de las universidades y acerca de los modelos de gobierno más adecuados para llevar a cabo el necesario liderazgo en la ejecución de las políticas universitarias. El modelo de gobierno, la denominada gobernanza de la universidad, es la responsable de establecer los mecanismos de toma de decisiones a través de los cuales la universidad desarrolla su labor de servicio público de educación superior e investigación de manera que ésta se ejerza eficazmente y con la máxima eficiencia.

Considero que la base de cualquier modelo de gobernanza para la universidad debe fundamentarse en el principio de autonomía universitaria, establecido y reconocido en la Constitución española, que a su vez debe estar profundamente ligado a los de transparencia en la gestión y la rendición de cuentas como mecanismos fundamentales de reciprocidad ante la sociedad.

La necesidad de que la universidad, como institución generadora y transmisora de conocimiento, ejerza su papel dinamizador y de motor de desarrollo y transformación social le exige adoptar una actitud de adaptación continuada a los cambios que, cada vez de forma más profunda y con mayor velocidad, se producen en la sociedad de manera que sea capaz de dar una respuesta adecuada a las expectativas que ésta ha depositado en la institución universitaria.

El objetivo de conciliar el quehacer universitario con las expectativas sociales se convierte así en una tarea primordial y de elevada complejidad, entre otros motivos por la natural inercia que tiende a oponerse a cualquier transformación de cierto calado. En todo caso, esta labor debe realizarse sin temor al cambio, de forma creativa e innovadora y a través de la participación y en consonancia con toda la comunidad universitaria.

Y debe además llevarse a cabo en un contexto social altamente competitivo en el que la denominada transformación digital de la sociedad tiene un efecto directo en los ciudadanos y ciudadanas, en las empresas y las instituciones y en las entidades públicas y privadas. Las tecnologías digitales (interacción social, movilidad, análisis de la información, inteligencia artificial, la adopción de la nube, etc.) están afectando profundamente a la mayoría de las áreas de la actividad humana. La universidad necesita incorporar estas tecnologías digitales y aprovechar las capacidades que nos proporcionan para transformar nuestros procesos e impulsar nuevos modelos organizativos que faciliten nuestra incorporación de manera adecuada a este nuevo escenario digital. Estas innovaciones no deberían verse como una simple mutación o transformación de la tecnología que utilizamos en la gestión de los procesos de las instituciones, sino como un cambio real y profundo de paradigma.

Finalmente, es muy importante garantizar que para el despliegue de las diferentes políticas de la universidad se dispone de los recursos económicos, del capital humano y de los espacios que requiere el desarrollo de los proyectos e iniciativas que surgen como resultado del ejercicio de esta acción de gobierno, de manera que se asegure su viabilidad sin que ello suponga un desequilibrio en la carga de trabajo de la plantilla de PDI y de PAS de la UJA.

 

FINANCIACIÓN Y CONTROL DEL GASTO EN LA UNIVERSIDAD: eficiencia y transparencia

 

Las universidades públicas necesitan la financiación adecuada y necesaria para el desarrollo de sus funciones y competencias. A tal efecto, el artículo 79.1 de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) dispone que se garantizará que las universidades públicas dispongan de los recursos necesarios para un funcionamiento básico de calidad. Por su parte, el artículo 87 de la Ley Andaluza de Universidades (LAU) organiza la financiación a través de dos líneas preferentes:

  • Financiación básica, destinada a garantizar la prestación del servicio con un nivel de calidad suficiente y homogéneo y estructurada en dos apartados:
    • Financiación operativa, destinada a cubrir los gastos de funcionamiento, que se asignará oído el Consejo Andaluz de Universidades (CAU) (art. 87.7).
    • Financiación para planes específicos de financiación de las inversiones y de la investigación (art. 87.5). Los planes de investigación serán reconocidos como de especial valor y financiación preferente por la Junta de Andalucía (art. 55.3).
  • Financiación vinculada a resultados, destinada a fomentar la mejora de la calidad de la prestación del servicio y que se distribuirá según indicadores objetivos representativos del cumplimiento de los planes de mejora de la calidad definidos en los contratos programa de las universidades.

A estas líneas de financiación, el artículo 88.5 añade de manera singular los programas de financiación universitaria condicionada.

La concreción de los compromisos de financiación pública indicados debería realizarse a través de modelos de financiación. En este sentido, la Junta de Andalucía articuló un primer Modelo de financiación 2002-2006, que permitió dotar al Sistema Universitario Andaluz de suficiencia financiera para el cumplimiento de las misiones básicas encomendadas por ley. Fruto de la experiencia y del conocimiento adquirido, se aprobó el segundo Modelo de financiación 2007-2011, prorrogado, por circunstancias diversas, hasta el año 2016, el cual permitió la necesaria modernización de las distintas actividades universitarias para la integración de las universidades andaluzas en el Espacio Europeo de Educación Superior. Finalizada la prórroga del segundo Modelo de financiación, se planteó la aplicación de un tercer Modelo de financiación 2017-2021, circunstancia que no llegó a producirse, de forma que la distribución de la financiación procedente de la Junta de Andalucía entre las universidades se ha realizado durante los años 2017 y 2018 basada en un criterio de suficiencia financiera ajustado por mecanismos de convergencia, que ha inducido a retrasos en la distribución de la financiación y no ha terminado de convencer a las universidades andaluzas.

Llegados a este punto, considero necesaria la sustitución del criterio aplicado en 2017 y 2018 por un nuevo modelo de financiación, que debería proporcionar a las universidades públicas de Andalucía la financiación necesaria para atender, con garantías de calidad, no sólo las misiones clásicas (formación, investigación, transferencia y proyección de la cultura) sino también las nuevas funciones que la sociedad demanda a las universidades (empleabilidad del alumnado, emprendimiento, responsabilidad social en su distintas vertientes, formación complementaria, formación a lo largo de toda la vida, etc.). En buena lógica, este mayor esfuerzo presupuestario debe ir acompañado de una gestión cada vez más eficiente de los fondos públicos recibidos, de un control más exhaustivo de los mismos, así como de mecanismos más exigentes de rendición de cuentas y transparencia, en relación a la gestión del gasto realizado y al cumplimiento de los objetivos de mejora progresiva.

 

GESTIÓN DE LA UNIVERSIDAD: Un modelo basado en la cultura de la calidad y en la planificación y dirección estratégicas

 

La Universidad de Jaén cuenta con una larga trayectoria de cultura organizacional orientada hacia la calidad y la excelencia, habiendo participado en los planes de calidad de evaluación institucional desde el año 1998 y habiendo asumido, en la actualidad, la Norma ISO 9000 y el Modelo EFQM de excelencia como marco para sus sistemas de gestión. De esta forma, la UJA dispone desde el año 2011 de un Sistema integrado de gestión de la calidad, aplicable a todos sus Servicios y Unidades administrativas, que ha sido certificado bajo la Norma ISO 9001. Esta certificación se ha ido manteniendo hasta actualizarla, en el año 2018, a la última versión de la Norma ISO 9001:2015.

Además, en el año 2015 la Universidad de Jaén fue evaluada bajo el Modelo EFQM de excelencia obteniendo el Sello de excelencia europea 400+. Posteriormente, en mayo de 2017, la UJA renovó este reconocimiento y le fue concedido el Sello de excelencia europea EFQM 500+. Este Sello, otorgado por el Club excelencia en gestión, es un reconocimiento internacional del máximo nivel que se concede tras una evaluación completa del sistema de gestión de la universidad, siendo el nivel 500+ el máximo que se concede.

En el ámbito de la planificación y dirección estratégica la Universidad de Jaén fue, en el año 2003, la primera universidad andaluza y la séptima de España que elaboró un Plan estratégico para la dirección y gobierno de la Institución. Después de su primer Plan estratégico (PEUJA 2003-2010), prorrogado hasta 2013, La Universidad de Jaén inició, en el año 2014, un nuevo ciclo estratégico con la aprobación del II Plan estratégico 2014-2020, que ha sido revisado y actualizado en el año 2016.

Con estas premisas, se hace necesario afianzar nuestros sistemas de gestión manteniendo la apuesta por la gestión de la calidad y la mejora continua e integrando nuevos sistemas de gestión, como la gestión ambiental, que permitan fortalecer nuestro compromiso con la comunidad universitaria y con nuestro entorno.

Por otra parte, la Universidad de Jaén tiene que renovar su Plan estratégico en los próximos años profundizando en la gestión estratégica por objetivos y consolidado el Cuadro de mando institucional como la herramienta para vincular los objetivos de las unidades con las líneas estratégicas de la institución.

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